domingo, 10 de febrero de 2013
miércoles, 9 de enero de 2013
San Pedro Regalado,patrón de los toreros

http://www.mediaveronica.com
Nació en Valladolid en 1390. Hijo de Pedro Regalado y María de la Costanilla, ambos de Valladolid. A los 14 años es recibido en la Orden Franciscana y llega al eremitorio de La Aguilera, fundado por Pedro de Villacreces, quien había comenzado en Castilla la Reforma de la Orden, con la intención de volver al estilo sencillo de vida de S. Francisco de Asís y sus primeros hermanos, que habitaban entre la gente humilde en la periferia de villas y ciudades.
Pedro Regalado fue un entusiasta promotor de esta forma de vida. Habitando en La Aguilera se entregó apasionadamente a vivir el Evangelio y a compartir las necesidades y anhelos de la gente sencilla de estos pueblos.
En 1412 es ordenado sacerdote y celebra su primera misa en la primitiva ermita, actual Capilla de la Gloria. En 1415 es nombrado superior de este convento y también lo será del Abrojo en las cercanías de Valladolid. Su paso por estas tierras del Duero fue un reguero de solidaridad, cercanía y ternura con la gente más desfavorecida, como muy bien ha sabido recoger la memoria popular plasmada en la rica iconografía. Muere el 30 de marzo de 1456, siendo beatificado en 1683 por Inocencio XI, siendo declarado patrón de los toreros, y canonizado el 29 de junio de 1746 por Benedicto XIV.
Su fiesta se celebra, con gran concurrencia de gentes de la Ribera del Duero y de Valladolid, ciudad de la que es patrono, el 13 de mayo, fecha de la traslación de su cuerpo en 1692 a la urna del Camarín donde hoy se veneran sus restos. La cofradía de S. Pedro Regalado, a la que pertenece todo el pueblo de La Aguilera, se ocupa con entusiasmo de dar esplendor a la fiesta. Fue declarado Patrono de los toreros por haber amansado a un toro bravo que huía del coso de Valladolid, a las puertas del convento del Abrojo en Laguna de Duero, provincia de Valladolid.
Su fama de santidad ratificada por la Iglesia y sus sagrados restos que el pueblo venera en el Santuario de La Aguilera ha hecho posible que de las casas que surgieron con esta Reforma sea una de las pocas que se mantienen milagrosamente en pie.
La figura de San Pedro Regalado y el monasterio de La Aguilera ha estado muy unido a la familia real de los Trastámara, de modo singular a los Reyes Católicos, quienes visitaron el monasterio varias veces, y sus sucesores los reyes de la casa de Austria.
San Pedro Regalado no falta en ninguna de las capillas existentes en la actuales plazas de toros, a donde se recogen los toreros antes de salir a la plaza a torear.
sábado, 22 de diciembre de 2012
MUY FELIZ NAVIDAD
“En el portal de Belén
No podía faltar lo bueno
Había un toro, nadie sabe,
Si Veragua o si Miureño.
Para dar calor al Niño,
Cambió su mugido fiero
En un aliento cuajado
De flores de dulce heno.
Tornó sus roncos mugidos
En villancicos flamencos
Y se cortó las orejas
Para que juegue el Maestro.
Tan embolado está el toro
Al ver al lirio moreno,
Que ha invitado al dulce Niño
Que salga a jugar al ruedo.
Y a Jesús recién nacido,
Tanto le gusta el toreo
Que ha hecho poner al pesebre,
Grada, palco y burladero.
Y Jesús, tan inmortal,
Con un pañalito nuevo,
Corre su mano divina
Con naturales de ensueño.
Y esa noche hubo en el cielo
Un corridón de abolengo,
Con las santas de Manolas
Y santos de puntilleros.
Pero ¿quién llevó a ese toro
Esa noche de recuerdo?
Dicen unos que fue Herodes
Que había sido ganadero.
Dicen, más yo de mi parte
pienso, sí que es lo más cierto,
Que alguna estrella flamenca
Lo sacó de algún chiquero.
Para que se luzca el Niño
Envidia del mundo entero,
Y toreando al natural,
Como jamás lo vio el cielo.
¡En el portal de Belén
Dando calor a un lucero
Hay un toro, que ante Dios
Se volvió manso cordero”.
domingo, 2 de diciembre de 2012
domingo, 11 de noviembre de 2012
Llanto a la muerte de Espartero según Helguera

Pintores taurinos: Jesús Helguera:
Del artista que ocupa este "post" (Jesús Helguera, 1910-1971), puede decirse que no fue un pintor exclusivamente taurino. Ahora bien, este mexicano fue muy conocido en su país por el gran atractivo que ejerció su obra en el gusto popular. Los críticos, en cambio, tildaron su trabajo de sentimental y comercial.
Hijo de español y mexicana, su infancia y juventud las pasó en Ciudad Real donde cursó estudios elementales y en Madrid, donde ingresó en la Escuela de Artes y Oficios y más tarde en la Academia de San Fernando. Trabajó como ilustrador hasta que consiguió una plaza de maestro en Bilbao regresando a México en 1938.
Casi desde entonces y hasta su muerte Helguera trabajó como artista exclusivo de Cigarrera La Moderna, empresa que realizaba los famosos calendarios anuales popularísimos en el México de los cuarenta y los cincuenta. Metódicamente cada año recibía un guión de la empresa en el que se le especificaba el tema, el lugar, los personajes y los elementos componentes del cuadro. Una vez que se discutía y se aprobaba, Helguera lo interpretaba y le imponía su propio sello. Viajaba a los lugares indicados por el guión con su equipo de trabajo, se realizaban las fotografías necesarias (arquitectura, flora y fauna propias del sitio) y una vez en su taller trazaba a lápiz los bocetos que darían lugar al original. De hecho no hubo ferretería, fonda, consultorio médico, taller, cantina, hogar o despacho que no tuviese alguna pared ornamentada con uno de estos calendarios.
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jueves, 25 de octubre de 2012
Mazzantini Gramático

http://www.sabiosdeltoreo.com
En cierta ocasión coincidieron en la estación de ferrocarril de Alcázar de San Juan, Luis Mazzantini, Rafael Molina Martínez, "Lagartijo Chico" y el elegante Antonio Fuentes. Y "Lagartijo Chico" dijo a Mazzantini:
—Usté, D. Luis, siempre vestió como un zeñorito.
—Es mi ropa —contestó el siempre redicho diestro de Elgoibar—. Así como lo tuyo Rafael es el Chaquetón y te está muy bien, porque es la prenda que te pertenece, a mi me corresponde siempre lo que llevo, porque cada cual debe vestir con arreglo a su esfera social, y no hacer lo que éste-señalando a Fuentes-, que ahí donde lo ves, lleva cuello de pajarita y dice "haiga".
domingo, 7 de octubre de 2012
ANTONIO BIENVENIDA.- PASARON 37 AÑOS: “Puerta Verde bajo el sol, en una tarde maldita”

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“Puerta Verde bajo el sol, en una tarde maldita”
¿POR QUÉ NO ME HABÉIS HECHO EL QUITE?
(Antonio Bienvenida)
José María Sánchez Martínez-Rivero.
Octubre de 2012, en El Escorial.
- ¡Déjala ya!, Miguel, después de otro capotazo, puerta.
Toreaba su sobrino Miguel, al que el maestro quería ver, en la plaza de tienta de la finca Puerta Verde, situada en El Escorial, propiedad de la ganadera y amiga Amelia Pérez-Tabernero Montalvo. Abierta la puerta que da al campo, una vez que salió la becerra toreada, otra, de nombre “Conocida” se quedó fija sobre la figura del maestro y, embistiéndole por detrás, le dio una voltereta ocasionándole lesiones que, días más tarde, le causarían la muerte.
Tendido en la arena preguntó:
- ¿Por qué no me habéis hecho el quite?
- Antonio, no la hemos visto, ha venido rapidísima, respondió Ángel Luís, su hermano.
- No moverme y llevarme al hospital.
Intuía que podría tener lesiones cervicales graves, por eso pedía que no le movieran. La caída era para desnucar.
Llegaron las asistencias y fue trasladado a Madrid al Hospital de La Paz. Trascurrieron lentas las horas en aquella tarde del 4 de octubre de 1975. En los campos de El Escorial se había producido la tragedia que nadie imaginaba siendo aquella una fiesta familiar.
La plaza de tienta de la finca Puerta Verde es bonita y de estilo sobrio. Posee todos los servicios necesarios para la tienta y faenas camperas. Su ruedo puede medir, aproximadamente, 15 o 20 metros de diámetro. Los burladeros están soportados sobre tres estrechos pilares de hierro que llegan hasta el tejadillo que los cubre. Tiene aberturas, a la altura de los ojos, para ver el ruedo. El palco es sencillo pero cómodo. A su derecha hay bancadas para los invitados.
En esta placita, que le gustaba tanto, sin olor de multitudes, sin estar frente al toro, en silencio se fue para siempre Antonio Bienvenida. Terminaron así 829 corridas de toros y 1628 reses estoqueadas. De ellas 106 actuaciones en la plaza de Las Ventas y 55 en la monumental de Barcelona.
Que clase de torero era el maestro Bienvenida que, en pleno auge como figura del toreo, el Monstruo de Córdoba opinó así de él, en conversación con Pepe, su hermano:
“¡Que torero he visto, Pepe!, te voy a decir que si a ese toro del Conde, lo toreamos con la muleta todos los que dicen que toreamos bien, pero todos los de ahora y los de antes y, después, coge la muleta tu hermano Antonio, nos echa a todos al estribo. La ventaja que tenemos los demás frente a él es que durará en esto veinticinco años, y como así no se puede torear todas las tardes cuajará en todo ese tiempo, cuatro o cinco toros como el que le he visto en Bilbao”.
No se equivocó Manolete, duró en el toreo 29 años. En este tiempo los triunfos fueron incontables en España y América.
De la misma manera, Antonio Bienvenida era admirador del Califa de Córdoba. En una ocasión, alguien, se permitió criticar al cordobés diciendo que Manolete llevaba la faena en la maleta; el maestro, con algo de malestar por la crítica, contestó a su interlocutor:
“Ojalá los demás fuéramos capaces de inventar una que gustase tanto, meterla en nuestra maleta, sacarla todas las tardes y estar lo bien de verdad que él está con tantos toros distintos. Perdona, añadió, pero los que no os ponéis delante de los toros no tenéis ni idea del mérito de Manolete”.
Colaboraba en corridas benéficas y en festivales cuando se lo pedían. Por sus grandes valores humanos le fue concedida en 1956 la Gran Cruz de Caballero de Beneficencia. Fue Presidente del Montepío de Toreros del que tenía la Medalla de Oro. Estaba en posesión de la Medalla del Mérito Civil y de la del Mérito Taurino.
La capilla ardiente fue instalada en la casa familiar en la calle del General Mola, número 3. Presidía la misma el Cristo del Gran Poder, que hoy se encuentra en la capilla de la plaza de toros de Las Ventas. Las muestras de dolor de aficionados y amigos fueron incontables.
El entierro, verdadera manifestación de duelo popular, quedará en la memoria de los aficionados. El féretro, que iba cubierto por un capote grana y oro –el color de los valientes-, fue paseado por el ruedo de las Ventas dando su última vuelta al anillo.
Hoy 7 de octubre se cumplen 37 años de su muerte y parece que fue ayer. La sonrisa, el gesto del pulgar e índice unidos cuando daba la vuelta al ruedo en triunfo, ya no se volverán a repetir, pero quedaran en el recuerdo de quienes le vieron.
El poeta P. Prius ha escrito para este aniversario:
Como una estatua de mármol,
aguanta estoico en la plaza,
cada pase es una muestra,
de arte, de rojo y grana.
Suena un toque de aviso,
y sin prisa él remata,
una faena maestra,
de arte, de rojo y grana.
Amarillo en el albero,
y peinetas en las gradas,
y en medio de la plaza,
Bienvenida con su espada.
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